
LIDERAZGO AL SERVICIO DEL REINO

Nuestro fundamento: Cristo es el líder.
Tras más de 30 años caminando en Chile, hemos aprendido que nuestra verdadera fortaleza reside en reconocer a Cristo como la única cabeza de Su Iglesia. En ICOC Chile, nuestra convicción más profunda es que no lideramos por mérito propio, sino por dirección divina. Jesús es quien guía cada paso de nuestra comunidad, y nosotros somos simplemente sus siervos, llamados a reflejar Su amor, Su verdad y Su autoridad en todo lo que hacemos.
El modelo: Un liderazgo de equipo y servicio
A lo largo de tres décadas, nuestro caminar espiritual nos ha llevado a comprender que el liderazgo bíblico no es una carga solitaria, sino una sinfonía de dones. Hemos aprendido a caminar como un equipo, donde cada rol, según el modelo que nos dejaron las Escrituras, tiene un propósito esencial. En nuestro consejo de liderazgo, valoramos la diversidad de perspectivas y la riqueza de los talentos que Dios ha depositado en cada miembro.
Cristian & Carolina Duque
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Un matrimonio sirviendo a Dios
Cristián, evangelista, y Carolina, consejera de mujeres, han dedicado su vida a servir a Cristo desde 2001 y 2008, respectivamente. Unidos en matrimonio desde 2012, su hogar es un reflejo del amor de Dios, donde la hospitalidad es el sello que transforma vidas. Son padres de tres hijas: Camila, Emilia y Julieta, quienes comparten un vínculo de amor incondicional. Su vocación es clara: complementarse para bendecir a otros. Carolina, con su espíritu emprendedor y servicial, siempre está lista para impulsar los proyectos y sueños de quienes le rodean. Cristián, con su pasión por enseñar las Escrituras, acompaña su mensaje con un sentido del humor y una naturaleza protectora que guían a otros hacia la verdad. Son un equipo apasionado, dispuesto a caminar junto a ti en tu propósito divino.
Rodrigo y Tina Duque

Un matrimonio fundamentado en la roca
Rodrigo, Evangelísta y Anciano y Tina, Consejera de mujeres, son seguidores de Jesús desde hace dos décadas. Unidos en matrimonio desde 2008, tomaron la decisión fundamental de que Cristo sea el centro y Señor de su hogar. Como padres de Cristóbal, de 16 años, han vivido un hermoso proceso de crecimiento y madurez mutua que ha fortalecido su carácter y su fe. Su servicio a la iglesia de Santiago es un reflejo de su complementariedad. Tina es reconocida por su alegría sincera y su don de hospitalidad; su hogar es siempre un espacio acogedor, donde una invitación a tomar once se convierte en una oportunidad para la verdadera amistad. Rodrigo, es un hombre que ama la Palabra de Dios y la transmite con una pasión contagiosa, siempre dedicado a aprender y enseñar con claridad. Juntos, Rodrigo y Tina ponen sus dones al servicio de los demás, siendo un testimonio vivo de cómo, bajo el señorío de Jesús, un matrimonio puede impactar y edificar a toda nuestra comunidad.
David Hernandez

Un corazón apasionado por las escrituras
David es un discípulo de Cristo con 24 años de caminar fiel, tiempo durante el cual ha sido un instrumento de Dios para guiar a muchas personas hacia la fe, incluyendo a sus propios padres, quienes hoy descansan en la presencia del Señor. Como miembro de nuestro equipo de liderazgo, David destaca no solo por su profundo conocimiento bíblico, sino por una humildad genuina y una cercanía que invita a la confianza. Su vida es un reflejo de su pasión por la Palabra: dedica gran parte de su tiempo a escudriñar las Escrituras y a estudiar profundamente la verdad divina. Sin embargo, David entiende que la fe se vive en comunidad; le encanta compartir momentos divertidos con sus amigos y transformar el estudio bíblico en una experiencia de crecimiento compartido. Más allá de su rol ministerial, David es una persona cercana y con un gran sentido del humor. Aunque aprendió a cocinar por necesidad, hoy disfruta del buen comer (¡un consejo: ten cuidado cuando lo invites a tu casa!), demostrando que la vida cristiana es una celebración integral. David es un hombre que, con sencillez y amor, pone sus dones al servicio de la iglesia, siempre listo para aprender, enseñar y acompañar a otros en su camino hacia Dios.
Cesar y Patricia Pino

Una vida dedicada a cuidar el rebaño
César, Anciano y Patty son un matrimonio que ha caminado bajo la gracia de Dios desde 1993, año en que ambos entregaron su vida a Cristo en nuestra iglesia. Unidos en matrimonio desde 1996, han construido un hogar marcado por la fe y la entrega. Como padres de Daniela, Diego y María José, han extendido el amor que han recibido de Dios hacia su familia y la congregación. Su servicio ministerial es un reflejo de su carácter: César, quien desde su juventud en Chillán aprendió el valor del esfuerzo, hoy pone su disciplina y entusiasmo al servicio del cuidado de la iglesia, siempre listo para compartir una palabra de aliento. Patty, por su parte, es el alma de la hospitalidad; su don para la amistad y su creatividad al tejer o escribir lo que aprende de Dios, la convierten en una consejera cercana y una mujer que siempre tiene espacio para alguien más. Juntos, bajo el liderazgo pastoral de César como anciano, su deseo más profundo es obedecer la Palabra, proteger a la iglesia y llevar esperanza a quienes más lo necesitan. Su vida es una invitación abierta a conocer las buenas noticias de Jesús.
Claudio y Margarita Andrade

Un legado de servicio y fidelidad
Claudio y Margarita son un matrimonio cuya historia está profundamente entrelazada con el caminar de nuestra iglesia. Tras bautizarse hace 28 años, consolidaron su amistad y amor bajo la guía de Dios, uniendo sus vidas en matrimonio el 2003. Su hogar, bendecido con la llegada de su amada hija Victoria, ha sido un refugio de fe y un testimonio de cómo Dios trabaja en el corazón de quienes le buscan. Su trayectoria ministerial es un ejemplo de constancia: durante la mayor parte de su vida cristiana han servido en roles de liderazgo, movidos por el único anhelo de ser instrumentos útiles para el Reino de Dios. Desde hace catorce años, Claudio —quien sirve como diácono— y Margarita han asumido con dedicación la administración de nuestra iglesia en Chile, labor que realizan con la misma excelencia con la que cuidan sus espacios personales. Más allá de sus responsabilidades. Claudio disfruta de los momentos de descanso, siendo un entusiasta de la cultura y la buena mesa, mientras que Margarita encuentra inspiración en la lectura, la música y el baile. Juntos, Claudio y Margarita representan un pilar de estabilidad y servicio en nuestra comunidad, siempre dispuestos a poner sus dones al servicio de los demás.
